por Antonio Cruz Zárate *

El 13 de junio de 2016, los disidentes magisteriales y padres de familia de la Mixteca bloquearon la carretera a la altura de Asunción Nochixtlán. El 14 de junio, los padres de familia de algunos de los pueblos que integran el distrito de Nochixtlán acudieron a reforzar el bloqueo carretero, como se muestra en el vídeo difundido por el periódico Oaxaca Político. El bloqueo continuó el día 15 de junio por parte de las comunidades indígenas del distrito de Nochixtlán y de Telixtlahuaca, las que mantuvieron bloqueos intermitentes en la autopista Tehuacán-Oaxaca, a la altura de ambas poblaciones, con el objetivo de impedir el avance de más de 15 autobuses de la policía federal que pretendían llegar a la ciudad de Oaxaca —véase esta nota de Jorge A. Pérez y Diana Manzo en La Jornada—. Ante impedimento de llegar por vía terrestre, el día 16 mil 200 elementos de la policía federal llegaron al aeropuerto de Oaxaca con el objetivo de desalojar a los disidentes magisteriales y padres de familia del tramo carretero Oaxaca-Tehuacán.

El tianguis dominical en Asunción Nochixtlán

Cada sábado en la tarde los comerciantes —tanto locales como foráneos— empiezan a montar las estructuras de sus puestos para la vendimia del domingo, día de tianguis en Nochixtlán. Ese día los diferentes pueblos del distrito viajan a realizar sus compras para la semana y de artículos no perecederos.

La brigada policiaca enviada a Nochixtlán el día 19 de junio estuvo conformada de 400 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca y 400 de la policía federal. El operativo de desalojo estuvo a cargo del comisionado general de la gendarmería, Enrique Galindo Ceballos, y el comisionado de la policía estatal, general de brigada Froylán Carlos Cruz, dice el Informe preliminar sobre violaciones de derechos humanos el 19 de junio en Oaxaca. Nochixtlán, Huitzo, Telixtlahuaca, Hacienda Blanca y Viguera (Oaxaca-México: Código DH-Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha-Consorcio para el Diálogo Parlamentario y Equidad Oaxaca-Ojo de Agua-Fundar-Luna del Sur, 8 de julio de 2016).

Y agrega: “Se ha podido establecer que los elementos [policiacos] en el lugar portaban equipo antimotines: escudos, toletes, armas con balas de goma, gas lacrimógeno y granadas de humo. Pero también con fusiles de asalto CZ 805 BREN A1 y fusiles FAL como se aprecia en las fotos que medios y periodistas hicieron públicas, tanto de las armas como de los cartuchos abandonados en el lugar.”

De acuerdo con noticias difundidas en las redes sociales por Derechos Humanos México, la policía federal llegó a Nochixtlán a las 7: 12 a.m.

El primer testimonio de la represión gubernamental en Nochixtlán fue denunciado ante Derechos Humanos por vecinos de la colonia Veinte de Noviembre, que se encuentra en las inmediaciones de la carretera de cuota Tehuacán-Oaxaca. La represión policiaca se inició aproximadamente a las siete de la mañana, cuando la policía lanzó gases lacrimógenos y disparó balazos a los vecinos que todavía dormitaban —véase la nota de Pedro Matías en Proceso (25 de junio).

Apenas escuchó los sobresaltos en la voz de los vecinos —cuenta Arturo Cano en esta nota de La Jornada—, Juana Antonio López tomó a sus hijos y luego a los hijos de la vecina, quien se había ido a comprar al tianguis, y buscó refugio. Regresó por una vecina embarazada y al final por el resto de los niños y niñas hasta sumar 31. Junto con su esposo, Alejandro Pérez, Juana Antonia logró poner a salvo a los niños en medio de los gases y las piedras que lanzaron contra ellos los policías. Alejandro tuvo que hacer cuatro viajes en su camioneta vieja para salvaguardar a los infantes y a varios adultos. Los llevó a san Andrés Sinaxtla, Nochixtlán, donde el presidente municipal dispuso un albergue temporal en el auditorio.

“Alejandro y su esposa aseguran que los policías vieron que ahí había niños (de cero a 11 años de edad) y que aun asi siguieron lanzando los gases. Como prueba, muestran dos bolsas repletas de cartuchos MADE IN USA” —comenta el reportero.

Samanta, una menor de edad, declaró a Emma Martínez en este reportaje de Revolución 3.0:

“Yo estaba en mi casa, iba a almorzar cuando llegó mi abuelita muy asustada gritando, nos dijo que nos saliéramos corriendo, porque los policías estaban en la colonia y nos podía pasar algo. Ese domingo llegaron los federales con gases y los aventaron a nuestras casas.

”Lo que hicimos varios niños fue salir corriendo allá hasta el fondo de la colonia, donde solamente hay monte y ahí nos quedamos esperando a que se fueran. Muchos estábamos escondidos, éramos como más de 30 niños, en ese momento llegó un señor y nos juntó en su camioneta para sacarnos de aquí y llevarnos a un pueblo donde no hubieran policías que nos fueran hacer mal” puesto que los menores de edad presentaban síntomas de intoxicación como aros en el rostro y vomito. Aquella mañana los niños y niñas fueron los más vulnerables, principalmente un niño de un año y de dos años, quienes sufrieron desmayos y estuvieron inconscientes por tres días, comentaron las madres.”

Otra testigo dijo que “El humo comenzaba a ser intenso y los [policías] federales llegaron hasta la entrada de la colonia, esto mientras que mi estómago y garganta estaba siendo afectados, por lo que tuve que regresar, [en] ese momento vi a una vecina embarazada que estaba muy mal, porque le habían tocado bombas muy cercanas y estuvo a punto de abortar por ello.”

De 7:35 a 7: 38 a.m. la policía disparó gases lacrimógenos a las personas que estuvieron de guardia durante la noche en el bloqueo carretero. Sin dialogar con los disidentes o pedir que desalojaran de manera pacífica, la policía arremetió contra los manifestantes. Uno de los participantes dijo que eran alrededor de 20 a 25 personas, sobre todo padres de familia. Los disidentes corrieron en dirección a Etlatongo. Ahí la policía golpeó gente que iba de paso, refiere un testigo. Se replegaron los desalojados hacia atrás del panteón municipal, ubicado aproximadamente a 350 metros de donde se mantenía el bloqueo carretero —véase esta nota de Nayeli Roldán, Paris Martínez y Arturo Dean en Animal Político; otra versión dijo que eran aproximadamente las 7:45 a.m. empezó el desalojo (váse esta nota de Pablo de Llano en El País).

Las campanas de Asunción Nochixtlán

En su reportaje de El País, Pablo de Llano afirma que las campanas sonaron en torno a las ocho de la mañana. Héctor de Mauleón piensa que eran las 8:05. Otros testigos mencionaron que fue entre las 8:30 y las 9:00 a.m. y que de inmediato algunas personas llegaron a la parroquia a asistir a los heridos de bala puesto que se había dado la orden (suponen los testigos del presidente municipal o gobernador) de no admitir a los heridos en el hospital regional ni centro de salud y éste estuvo vigilado por la policía federal —véase el trabajo de Nayeli Roldán en Animal Político.

Según la nota de Paris Alejandro Salazar para La Silla Rota, después del tañer moderado de las campanas que llamaban a la misa dominical, las campanas de la parroquia de Santa María Asunción de manera desesperada, lo que alarmó a algunos vecinos y comerciantes que se encontraban a escasos pasos de la iglesia, es decir, sobre la avenida principal donde se coloca el tianguis. Al llamado acudieron pocos pobladores que se congregaron en el atrio de la iglesia y en el kiosco, donde escucharon los desesperados testimonios de vecinos sobre el violento desalojo de los manifestantes que estaban en el bloqueo carretero y el avance de la policía federal hacia la entrada de el cementerio.

Al parecer —según el trabajo de Emma Martínez— fue la policía la que avisó a los comerciantes de levantar sus puestos porque iba a ver un enfrentamiento en el centro del pueblo. En el Informe preliminar se dice que fue a las 10 a.m. cuando se levantó el tianguis y se cerraron los negocios en el centro de Nochixtlán.

¿Cuál fue la causa que motivó a los nochixtecos a repeler del poblado a la policía tanto federal como estatal? En un primer momento, el rumor de que los uniformados iban a “levantar a quien se les pusiera en su camino, no importaba si era maestro o no”, lo que encendió el ánimo de los habitantes —véase la nota de La silla rota. De acuerdo con El País, “cientos de personas salieron al encuentro de los policías, juntándose a los maestros, y en la carretera que va hacia el pueblo se form[ó] una batalla campal junto al cementerio”. Para Animal Político, “Pero todo el pueblo se fue: yo vi gente que nunca se mete en problemas pero ese día, ahí estaba, en la protesta”.

A decir del presidente municipal electo Rubén Alcides Miguel —según la nota de Gabriela Romero en La Jornada—, “La tensión aumentó […] cuando se dijo había un muerto, ‘la gente salió de sus casas para apoyar a sus hijos, hermanos, padres’. Decían ‘¡nos están matando!’ ”.

De acuerdo con el testimonio de un médico —emepleado por Héctor de Mauleón en su artículo en El Universal—, “Todo cambió cuando mataron a un muchacho, Oscar Luna: cuando cayó herido en el muslo, lo jaló su hermano, él y otra persona lo cargaron para sacarlo, pero iba muy mal. Lo llevaron a un consultorio, pero falleció, llegó ya muerto. Gritaban: ‘¡mataron a Óscar, mataron al de los jugos!’ [Se da a entender que es una persona conocida en Nochixtlán] Y la gente se enardeció. Fue entonces cuando el pueblo salió a combatir. ‘¡Vinieron a matarnos!’, gritaban, y tomaban botellas de refresco, trapos, botellas de vinagre”. Según el testimonio recopilado por Arturo Cano, Óscar Luna fue herido frente al hotel Juquila.

Asunción Nochixtlán el 19 de junio de 2016. (Foto tomada de aquí.)
Asunción Nochixtlán el 19 de junio de 2016. (Foto tomada de aquí.)

En síntesis, parece que los acontecimientos ocurrieron así:

8:30 a.m. Inicia la balacera por parte de la policía estatal y federal.

8:42 a.m. La policía federal incendia dos camiones de pollos que transitaban por la carretera internacional para ingresar a Nochixtlán.

9:00 a 9:15 a.m. Se alerta por redes sociales sobre el enfrentamiento de profesores t pobladores en Nochixtlán con la policía.

9: 20 a.m. Primer testimonio de detonaciones de arma de fuego desde los hoteles ubicados en la carretera internacional.

9:27 a.m. Ante las noticias de la masacre que estaba cometiendo la policía federal y estatal, los pobladores de San Pedro Ñumi, Tlaxiaco, cien vecinos de la comunidad se organizan para a ir a auxiliar a los nochixtecos que estaban resistiendo el embate policiaco. Regresaron a su comunidad tristes pues uno de ellos murió: Silvano Sosa Chávez.

9: 28 a.m. Al parecer los pobladores toman prisionero a un policía federal en un momento de repliegue; momentos después la balacera se intensificó.

A las 9: 55 a.m. se reportan los tres primeros heridos de bala.

Entre las 8 y las 10 de la mañana, el bando local crece hasta más de 2 mil personas. Los policías tanto estatales como federales son aproximadamente unos 800 elementos —véase la nota de Pablo de Llano.

10: 30 a.m. Comienza la refriega entre pobladores de Nochixtlán y los agentes policiacos; hay disparos de arma de fuego. Los pobladores logran replegar en tres ocasiones a los policías. A esa misma hora llegaron al hospital los primeros heridos —véase la nota de Proceso del 26 de junio.

10: 35 a.m. Los gendarmes se parapetan en la vulcanizadora Reyes localizada a un costado de la gasolinera (que se encuentre entre el entronque de la autopista y la internacional) para accionar sus pistolas y armas y rifles de asalto. Y son quemados varios vehículos particulares a la altura del camposanto —véase la nota de Jorge A. Pérez en La Jornada al día siguiente de la matanza.

10:44 a.m. Se reportan dos personas muertas.

Hacia 12: 30 p.m. Llegan a Nochixtlán los refuerzos policiacos: una treintena de elementos de la gendarmería. Unos bajan de un helicóptero y otros llegan por vía terrestre. Según los testimonios recopilados por Arturo Cano en La Jornada, la retirada se dió cuando se agotaron los cartuchos de gas y entonces los policías comenzaron a aventar piedras; poco después se replegaron, pues la multitud de pobladores crecía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s