Ciencia y tecnología

A Manuel, miembro del SNI

Clara M.

[Una plática de café con un amigo se convirtió en una encendida discusión luego de la cual el amigo se ofendió. Y todo porque le dije que es una persona privilegiada por ser profesor de tiempo completo en una universidad y ser miembro del SNI. Bueno, también sugerí que su tesis de doctorado quizá no merecía ser publicada. Como ya me cansé de hablar por el zoom, decidí escribir una carta y me han dado muy amablemente este espacio para sacarla. Ojalá este mensaje llegue a su destinatario.]

Querido Manuel:

Me extraña mucho que te parezca ofensivo cuando alguien señala la condición privilegiada de tu trabajo. Me parece más extraña aún tu reacción, como miembro de una comunidad (la académica) que supuestamente sabe debatir y estar abierta al diálogo. Quiero explicar de manera clara mi posición, con un pie dentro del ambiente académico, pero sin acceso a ese privilegio del que tú disfrutas. Como sabes, soy profesora por contrato en una universidad pública y he trabajado como parte del personal administrativo en tres instituciones académicas diferentes, públicas y privadas. Puede ser que todo lo que diga sea tomado como envidia o coraje, claro, pero también debería ser tomado como la opinión de alguien que conoce de cerca y sabe de lo que habla.

La alarmante situación de desigualdad a la que nos ha llevado el neoliberalismo desde que nacimos, porque tú y yo nacimos en esas épocas, ha hecho que —como decía Monsi— ahora resulte que tener un trabajo y, por lo tanto ser explotado, sea visto como un privilegio, y en ese sentido yo también soy privilegiada. Pero tampoco hay que confundir derechos con privilegios. ¿La educación superior?: un derecho. Ser profesor o investigador de tiempo completo en la UNAM: un privilegio. Serlo en otra universidad pública: privilegio también. Ser profesor o investigador de tiempo completo en la UNAM y ser miembro del SNI: doble privilegio. Trabajar en una universidad privada: trabajo nomás, explotado, como otros. Trabajar en una universidad privada y ser miembro del SNI: privilegio, sin duda.

La situación es así: si eres miembro del SNI, no importa si en el nivel C o en el III, ganas un sobresueldo de entre 7,705.50 y 38,527.50 pesos mensuales. Quiere decir sí o sí que ganas al menos 7,705.50 y puedes ganar hasta 38,527.50 pesos + n, donde n es el sueldo que te pague la universidad. Así, si tu sueldo, ya con estímulos internos, es de casi 30 mil pesos al mes, cuando le sumas tu SNI I, acabas percibiendo unos 50 mil pesos mensualmente. Si más tarde, con antigüedad y una categoria más alta, tu sueldo llega a 50 mil pesos, recibirás 88,527.50 pesos con el SNI III. “Qué barbaridad”, te quejabas en Twitter, “que digan que todos en el SNI somos iguales, si los SNI C ganamos mucho menos que los III”. Claro. Que haya diferencias en el tamaño del privilegio no quita que tú eres privilegiado también, por el simple hecho de que ganas al menos un sobresueldo de 7,705.50 pesos. En cualquier otro trabajo del mundo no académico no existen los sobresueldos mensuales y, si existieran, jamás llegarían a 38,527.50. Eso, si tienes la suerte de tener un trabajo estable con contrato. “Qué barbaridad”, decían algunos ofendidos en los comentarios de este blog: “No todos los académicos tienen los mismos privilegios, porque no es lo mismo ser profesor de tiempo completo en la Universidad Autónoma de Baja California, por ejemplo, que en la UNAM.” De acuerdo. Pero aun así. Si el sueldo más bajo para un académico de tiempo completo fuera de 1 peso, ganaría 7,705.50 + 1 pesos, o 38,527.50 + 1 pesos, que está muy por encima de un salario promedio. Y eso lo hace un privilegio.

“También dentro de la academia hay desigualdad”, aclaraba el autor de este artículo con vehemencia. Y los que tenemos hijos sufrimos tanto. Pues sí. Imagínate las personas que, fuera de la academia, y en la pandemia, han tenido que arriesgar la salud y la vida porque ellos no están cómodos en casa recibiendo sueldos y sobresueldos sin riesgo de perder el puesto. Y también tienen hijos. Privilegiados, los miembros del SNI que pueden arreglárselas para navegar la vida en cuarentena sin que nadie los está amenazando con despedirlos cualquiera de estos días, aunque no produzcan un solo párrafo en toda la pandemia. Sus presiones no son amenazas que los pongan al borde del desempleo.

Pero tienen razón: también en la academia hay desigualdad. Si lo sabré yo, que como ya dije soy profesora por contrato. Por eso, ser miembro del SNI marca una diferencia importante. Para serlo, en principio, tienes que ser parte de una institución que te respalde (ahora sí que “el barrio te respalda”). No necesariamente todos los miembros del SNI tienen contratos de tiempo completo; ni siquiera contratos definitivos todavía. Pero para allá van. Y mientras, tienen un sueldo de —al menos— 7,705.50 + n pesos, sí o sí. Basta recordar que el número total de miembros del SNI en 2020 es de 33,165 personas (además de los eméritos), en un país con 55,683,450 personas ocupadas en el último trimestre de 2019, para saber que también eso los coloca muy por encima de la media. A veces, escandalosamente por encima de la media: el máximo sueldo posible en la UNAM, al que tú aspiras, llega a ser de hasta 130 mil pesos mensuales, lo que, sumado a los 38,527.50, lo colocaría automáticamente en el 10 por ciento de la población de mayores ingresos de este país. No te recordaré ya cuál es el sueldo mínimo, porque es vergonzoso, pero sí que hay familias enteras que viven con 10 mil pesos sin ese n de más que tú tienes. En todo caso, 33,165 personas equivale a 0.060 por ciento de la población que trabaja en el país. ¿Es un buen porcentaje para hablar de una elite? La verdad no lo sé, pero me limitaré al concepto de privilegio.

Evolución de la membresía del SNI. (Gráfica tomada de aquí.)

Empezaré por lo que no es. Asumir que eres una persona privilegiada, simplemente porque la escandalosa desigualdad en la que está sumido el país (el mundo) hace que lo seas, no niega que hayas hecho algún esfuerzo en tu trayectoria. Sí, entiendo y he visto con mis propios ojos que cuesta mucho trabajo. Incluso para ti, que eres del área de las ciencias sociales y las humanidades. Cuesta trabajo leer muchos libros. Cuesta trabajo escribir artículos. Cuesta trabajo hablar en congresos. También cuesta trabajo hacerse amigo del director y conseguir por fin la plaza prometida. Todo cuenta. Pero no todo ha sido producto de tu trabajo. Ni la academia ni el SNI son instituciones que puedan preciarse de funcionar por meritazgo. Simplemente la disparidad entre hombres y mujeres dentro del propio SNI lo demuestra. Los graves y repetitivos casos de acoso sexual (de investigadores y profesores hacia las estudiantes de licenciatura a posgrado e incluso hasta a sus colegas mujeres) muestran cómo el simple hecho de ser hombre te abrió más fácilmente las puertas a ti para ocupar esa plaza de tiempo completo. Cuántas mujeres habrán desistido en el camino. No olvidemos a todos los que llevan kilómetros de ventaja por haber nacido con un apellido catalán o sueco. O por haber nacido con una biblioteca en casa. O con padres egresados de la universidad. Tú que, como yo, eres primera generación en tu familia con estudios superiores, y no tienes tíos que te conecten con la crema y nata de la intelectualidad, no podrás negar que el meritazgo es una ilusión. ¿Por qué habrías de defenderla ahora?

Sí, te ha costado trabajo y te lo reconozco. Pero, digo yo, también le cuesta trabajo al triste doctor recién titulado escribir un artículo que no tiene ni pies ni cabeza, pero que por estar en la mesa del congreso aseguró su publicación. Eso sí, la renovación al SNI no le falla. ¿Y qué me dices de aquella penosa escena que ambos presenciamos, cuando el renombrado doctor SNI II no fue capaz de dar una ponencia decente? El muy inútil tuvo que cerrar su intervención al minuto 19 cuando apenas había terminado la introducción. Eso sí: el viaje todo pagado al congreso quién se lo quita.

Sí, te ha costado trabajo y tú no tienes todos esos problemas, porque eres joven y responsable y estás contento de que por fin lo lograste: tienes el SNI. ¿Por qué te ofendes entonces si tú mismo sabes cómo es? Tú sabes que tienes que publicar con tus amigos en un montón de libros coordinados que no aportan seriamente nada, pero que te dan puntos para poder renovar después, cuando quieras ir subiendo de escalafón. Tú mismo has descifrado el código del éxito y has armado una minimaquinaria para poder mantener el ritmo de publicaciones con becarios precarios, grupos de investigación con distintos títulos pero con la misma gente, parafraseando tus textos para que nadie diga que te refriteas. ¿Y cómo podría ser diferente, si esos son precisamente los requisitos del SNI? Deja de pretender que no es así. De hecho, deja de pretender, en general.

Si un investigador SNI se ofende cuando le recuerdan sus privilegios como investigador SNI es, quizá, porque ya se despegó totalmente de la realidad de las personas que se levantan a las 4 de la mañana y viven en un municipio a tres horas de su trabajo y llegan a las 7 aunque su hora de entrada sea las 9. Ya no digamos de las que no tienen un trabajo estable. Con suerte, si el investigador SNI en cuestión es sociólogo o antropólogo, hará una temporada de campo cada año y entrará en contacto directo con esa realidad en la que vive el país al que estudia y del que depende. Pero si su tema es la historia colonial, igual ni tiene la necesidad de asomarse. A ti, ¿ya se te olvidó de dónde vienes?

Si de casualidad estoy logrando con estas líneas que aceptes que eres privilegiado por ser SNI, pero aún piensas “Sí, pero lo merezco, me lo gané”, voy a recordarte una obviedad: el Conacyt pertenece al estado. Todos esos paseos por Colombia o Alemania para presentar tu redundante ponencia bajo el signo del SNI han sido pagadas por el estado. Digamos hipotéticamente que ganas una beca de 4 mil dólares o equivalente para hacer una estancia corta en Sevilla, adonde necesitas ir para consultar un archivo. Si después de esa estancia, o durante ella, logras un artículo digamos de 25 páginas, ¿cuánto le habrá costado al país cada página escrita? ¿Tienes alguna idea de cuánto pagan por la redacción de una página en cualquier medio? ¿Sabes en qué condiciones investigan, por ejemplo, los reporteros en México? ¿Por qué actúas como si tu trabajo fuera inherentemente más importante que el de los demás? Hay quien está poniendo en juego su vida para que nosotros, encuarentenados en nuestro sillón, nos enteremos del desastre alrededor. La pandemia nos ha estrellado en la cara cuáles son los trabajos realmente importantes: desde el trabajo de las personas que hacen limpieza en un hospital hasta el de los campesinos o el de quienes nos traen la despensa a la puerta de la casa para que sigamos comiendo. ¿Por qué actúas como si el que tú haces fuera más especial?

A ver, digamos que el artículo de 25 páginas que le costó al país 4 mil dólares termine en una revista indexada y haga una aportación fundamental al conocimiento. ¡Bien! Ésa es la idea. Por eso el país está apostando a financiar este tipo de trabajo. Y yo me alegro sinceramente por eso. Cada vez que leo una noticia sobre la aportación de un científico mexicano al mundo, de verdad me enorgullezco como si el triunfo fuera propio. Pero seamos sinceros: es alta la probabilidad de que el artículo de ciencias sociales o humanidades termine más bien en una revista no indexada, o en un capítulo ya comprometido con un amigo coordinador del libro y que quizá no aporte tantísimo al campo. ¡Está bien también! Porque precisamente el Conacyt te está presionando para entregarlo de todas maneras. Y ése es el problema. Tú mismo has reconocido la toxicidad de un sistema que premia con puntos la productividad en campos académicos que no deberían regirse así. La labor académica no debería medirse así. Por eso hay que acabar con el SNI. ¿Podemos imaginar alguna opción distinta, mejor?

Como están las cosas, y puesto que son recursos del estado, tienes que reconocer que finalmente tu labor debería aportar de alguna manera o tener una relevancia pública o algún beneficio a la sociedad —esa sociedad que está dispuesta a sostener tu SNI. Te doy entonces cuatro sugerencias no solicitadas:

Uno. Cuestiónate: ¿cuál es la relevancia real de lo que estás haciendo? No me repitas el speech que pusiste en la justificación de tu proyecto. En serio: ¿cuál es tu aportación al país que te está financiando?, ¿cuál es la relevancia pública de tu trabajo como SNI? Si no es directa, porque lo tuyo es la teoría de la historia, pasa al punto 2.

Dos. Sé responsable como un agente social y como servidor público que eres. Todas las entrevistas que des en el periódico, todos tus tuits, tus opiniones en FB, tienen que llevar el signo de alguien que está recibiendo al menos 7,705.50 pesos mensuales del estado. ¡No seas AMLOista! ¡No seas antiAMLO! No reproduzcas el juego de dividirnos pro- y anti-. Ejerce el pensamiento crítico mínimamente en todos los círculos en los que te mueves y eleva el nivel de la discusión social. ¿No ves qué preocupante es todo? Mírate al espejo y cuestiónate. O bien, pasa al número 3.

Tres. Asume tus privilegios, no actúes como si los merecieras. Defiende tus intereses y pelea por el SNI. Pero entonces, no te hagas el mártir ni apuntes con el dedo a los que están arriba de ti, porque tú eres ellos. Te lo digo así: dejen de pelearse entre ustedes, distinguidos miembros del SNI, porque las peleas internas evaden esa realidad del salario mínimo y la desigualdad ofensiva —esa sí— en la que está sumido el país. Asúmanse como miembros de esa institución para algo más que cobrar, vigilen y exijan una mejor gestión, una mejor intervención del gobierno. Eleven los niveles éticos y de compromiso académico. De hecho: peleen por una mejor posición de la investigación académica en la sociedad. Pienso que, frente a ustedes, y ya te estoy metiendo en el saco de los 33,165, la sociedad sí tiene que cuestionarse y definir cuál es hoy el papel del SNI. En medio de la pandemia. Con miras a un futuro difícil. No en los términos que marca el gobierno, pero dialoguemos. Eso sí: no avientes el café a la primera que te sientas ofendido. Recuerda: en principio, el país valora lo que haces, todos lo hacemos: por eso tienes el SNI. Responde a la altura.

Cuatro. Por piedad: prepara tus malditas ponencias. Habla de lo que haces de modo que pueda ser de interés para más de cinco personas: regresa al punto 1 de aquí arriba. Recuerda: tu sola presencia y sabiduría adquirida por tanta lectura y tanta investigación no resplandece ni se transmite por ósmosis. Aprende a comunicar tus aportaciones, compártelas precisamente con nosotros, los que no estamos dentro. Nadie quiere que desaparezca la investigación académica. Al revés: te necesitamos. Hazte relevante.

Te abrazo,
Clara

38 comments on “A Manuel, miembro del SNI

  1. Adrián Ochoa

    Bueno Clara, desde tu perspectiva hasta el presidente goza de un privilegio, no se diga la secretaria de Gobernación que gana una pensión y un salario. Y no se diga en las empresas, donde dos personas en el mismo puesto no ganan lo mismo cuando uno tiene un título universitario y el otro no. Desde tu perspectiva entonces no hay que estudiar, no se diga atreverse a hacer un posgrado. Desde tu perspectiva no deberían existir plazas o contratos de base en la instituciones. Desde tu perspectiva no hay que hacer nada que haga que uno gane un peso mas que los demás, porque eso ya es un privilegio.

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    • para responder lo que respondiste tienes razón: mejor no hubieras estudiado.
      Pedro Salmerón

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      • Alejandro Tellez

        Desde mi punto de vista insistir que pertenecer al SNI es un privilegio puede ser que sea cierto y en mi caso, bajo las condiciones actuales por las que está pasando el país y el mundo, si lo es sin embargo, para nada se toma en cuenta el enorme trabajo que representa el ingresar al Sistema y sobre todo, mantenerse y más aún, subir de nivel. Si ánimo de ofender a ningún colega, los que se oponen a la existencia del SNI son personas que jamás han podido ingresar a él o que han perdido el nombramiento correspondiente, se convierten en objetores de conciencia. No se menciona la enorme contribución que se hace a través de la formación de recursos humanos que a su vez, contribuyen con el desarrollo del país, el enorme trabajo de generar productos de investigación que sean viables a ser publicados en revistas científicas. Es claro que investigadores pertenecientes a instituciones ya consolidadas tienen una gran ventaja respecto a sus colegas de instituciones pequeñas. Se sataniza el pertenecer al SNI y desgraciadamente muchas de las opiniones carecen de conocimiento pleno de las realidades laborales de una gran proporción de investigadores, no es justo comparar los sueldos de investigadores de instituciones como la UNAM con otras instituciones, hay una enorme desigualdad. ¿Qué somos privilegiados? Quizás si, pero trabajo nos ha costado y nos sigue costando porque se sigue produciendo. El SNI no es un organismo perfecto, existen sesgos y que muchas veces se observan en las evaluaciones, sin embargo aún con esas desviaciones, el que trabaja y genera productos de calidad es evaluado correctamente. No todo lo que se menciona es del todo cierto, también debe haber autocritica de los que creen que el SNI debe de desaparecer, ¿qué pensarían esos críticos si pertenecieran al Sistema?¿Estarían de acuerdo en desaparecerlo?. Antes de vertir una opinión se debería evaluar el verdadero impacto del SNI desde su creación a la actualidad en el desarrollo del país.

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    • Creo que usted no entendió nada

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    • Juan Ubaldo

      La distinción de ser parte del SNI debería ser suficiente peso para hacerte notar como un investigador de calidad, sin necesidad de un estimulo económico que haga que los sueldos como investigador que prevalecen sean competitivos pero el estado es el principal explotador laboral y todos esos estímulos son por el simple hecho de no inflar pensiones, entonces ningún investigador se jubila, mueren en el puesto, y la rotación de investigadores es baja y de bajas oportunidades para los jóvenes que desean incorporarse a la producción científica del país, lo que automáticamente convierte en un privilegio tener una plaza de investigación y que nadie quiera abandonar su posición económica privilegiada. Nada mas con el estimulo de un SNI C, es suficiente para contratar técnicos académicos en universidades y algunos centros conacyt con nivel de licenciatura o maestría, distribuyendo mejor los recursos y haciendo mas eficiente el trabajo de los investigadores titulares para que logren tener el impacto que busca el conacyt en las publicaciones y patentes.

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    • Desde la perspectiva de la autora, entendí que también falta pensamiento crítico.
      Y es evidente.

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    • Leonardo Nuñez

      Das la impresión de haber leído dos líneas, y haber “aventado el café y levantádote de golpe indignado”. Ni modo, no se te da el dialogo: “desde tu perspectiva”

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  2. J. Agustín Flores Avila

    Excelente artículo con el que coincido totalmente. He tenido discusiones semejante con compañeros que como lo indica Clara, somos privilegiados al ser profesores de carrera en instituciones de educación superior y desde casita estamos trabajando con nuestro salario depositado quincenalmente y sin el temor de ser despedidos. Y aún en estas condiciones hay compañeros que cabrestean. Saludos.

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  3. David Cienfuegos Salgado

    Coincido plenamente con la mayoría de planteamientos aquí esbozados por Clara, a quien felicito, precisamente, por su claridad. Se trata de una reflexión necesaria para quienes elegimos la academia como forma de vida y estamos, aun sin base o definitividad, en la Universidad pública y en el SNI.

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  4. Aniceto Verduzco Platanares

    ¿Corrupción en el alma mater de México? “Maestros abren un caño que huele… hasta CU, en la UNAM” https://www.sinembargo.mx/14-06-2017/3239868 La gente que trabaja de tiempo completo en la UNAM se burla del contrato. ¿Cómo es posible que haya profesores, Técnicos e investigadores de tiempo completo, que no den clases, cumplan y un horario de tiempo completo, pero si anden metidos en la grilla política, tengan otros “sobresueldos” , y lo único que los válida son trabajos de glorias pasadas? La UNAM necesita una auditoría, especialmente en el área de humanidades, investigadores y técnicos que no asisten y mandan a sus Precarios (ay no, son becarios). Ellos alargan y posponen sus investigaciones, y en el peor de los casos el mismo refrito.
    Muchos maestros se han burlado de sus alumnos, señalando que los políticos son unas lacras que se comen al país, les hacen creer que su sueldo es bajo, y que sufren por esa vil situación. Gracias al Portal de Transparencia Universitaria podemos conocer la Remuneración y estímulos de profesores, técnicos e investigadores. Sin embargo, una declaración de ingresos debidamente revisada nos serviría para conocer como no cumplen con el contrato aquellos que son definitivos y de tiempo completo, y ostentan otros cargos en distintas instituciones.

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  5. slandero

    Te confundes, habla de que lo que hagas sea relevante, aumentes el nivel de.discusion y que no solo refrites.

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  6. Alfredo Amador-García

    ¡UUUyyy que fuerte! Suscribo. Es terrible la desigualdad que existe en el medio académico.

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  7. Alejandro

    Me encantó tu artículo, he visto a un par de inútiles que en ponencias internacionales, a nombre de México, no saben decir nada, pero el viaje y el catering a cuenta del Conacyt, super chidos. Sin embargo también he visto la otra cara, y es bien horrible que los inútiles se den más a notar por sus deficiencias, que los buenos investigadores por sus fortalezas. Un saludo

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  8. En la Universidad Autonoma de Ciudad Juarez donde estudie la maestria en Planeacion y Desarrollo Urbano sucedian varias cosas a mi parecer antieticas y sinverguenzas con los profesores investigadores .
    La mas penosa de todas fue cuando se reunieron como 5 profesores con doctorado con 5 estudiantes con maestria para hacer un documento que demostraba que la ciudad cuando crece, absorbe area rural.
    Pero no contentos con este gran descubrimiento, crearon un documento y se propusieron hacer una gira por Europa para publicarlo ante el mundo.
    Todos se fueron a Atenas, Paris, Milán, etc.
    Es una pena ver tanto derroche de tiempo, dinero y recursos.
    Me pregunto. Porque el sistema Conacyt o wuien sea no crea un catalogo de investigaciones necesitadas por Mexico, y que cada investigador elija un tema de ese catalogo. En lugar de que anden por alli buscando encontrar el hilo negro y al final pierdan tiempo, dinero y recursos inventando estupideces como demostrar que cuando una ciudad crece, absorve area rural.

    Roberto

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  9. Planteo una cuestión: ¿evidenciar los privilegios del SNI tiene como objetivo que éstos desaparezcan y se precarize el sector de investigación?
    No pienso desde el centro, sino desde la periferia del país, donde el sueldo de un profesor investigador de tiempo completo inicia a veces en 18,000 pesos y subir de nivel es cosa de años y políticas internas no siempre tan claras y pocas veces respetadas. ¿Ese sueldo es un privilegio si lo comparamos con el salario de miles de trabajadores que ganan el mínimo? Claro que sí. Pero me parece disparatado poner en el mismo saco a quienes en la periferoa lidian con una academia “distinta”, sin tanta tradición y con menos opciones para publicar, con los académicos del centro que pueden llegar a ganar 130,000 pesos mensuales. Vamos a dejarnos de generalizaciones, es cuatro veces más dinero
    mensualmente, caray. No se lidia igual ni con el banco ni con los servicios de salud ni con la vida. ¿Ambos son privilegiados? Sí, en este país sí. Pero uno es un trabajador de clase media bien acomodado y el otro forma parte de una élite.

    Quisiera pensar que la necesaria discusión sobre el SNI no lleva detrás la precarización de la academia, sino su sometimiento a estandares de calidad y responsbilidad social más exigentes.

    Gracias a la autora por su reflexión.

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    • Es que el SNI ya hace precaria la labor científica. Hay universidades que te piden SNI para entrar y te dicen que te van a pagar 18,000 pesos mensuales pero que con tu SNI ya se hacen 40,000. Originalmente el dinero del SNI era un estímulo pero las instituciones ya te lo quieren tomar como si fuera parte de tu sueldo. Le toman el pelo al investigador y la institución se escuda en su “prestigio”. Haz cuentas, las aportaciones al seguro social, el Infonavit, el fondo de retiro, primas vacacionales, aguinaldos que las universidades se ahorran. Luego tienes profesores e investigadores tan viejos que apenas pueden llegar al aula y decimos que es un hombre o mujer muy dedicados a su trabajo cuando la realidad es que no le conviene jubilarse. Mira, las instituciones no tienen ninguna prisa por contratar investigadores. La realidad es que no se necesita tener un doctorado para impartir clase ni en la UNAM ni en el tec de Monterrey ni en ningún lado. Una institución que necesite profesores pone a sus estudiantes de maestría a dar clases donde les pagan a 120.00 pesos la hora y por honorarios y les dicen que eso va a complementar su beca del Conacyt. Hay estudiantes de maestría con una energía enorme e imparten seis materias por semestre mientras avanzan sus proyectos de tesis. Hay otra cosa, hace un tiempo leí en algún lugar de internet que el último estudio vamos a decir “exhaustivo” sobre el SNI se hizo hace 13 años. Solo ese dato nos debería convencer que algo anda muy mal. No sabemos ni el verdadero alcance ni el verdadero impacto del SNI en el desarrollo nacional. El problema de la ciencia es estructural y va a requerir medidas muy dolorosas el tan solo empezar a desenredar la madeja.

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  10. Estas olvidando que el SNI no es un “regalo” o una prestación adicional. El SNI es un intento de compensar los bajos salarios de los investigadores en Mexico. Dicho estímulo esta sujeto a evaluaciones que requieren productividad científica. Puedes estar 20 años con SNI y después perderlo si baja tu productividad Entonces es una constante presión por publicar o desarrollar tecnología, que en el ámbito de la ciencia significa competir contra investigadores internacionales con al menos 10 veces el presupuesto que se tiene en Mexico. Si, hay SNIs corruptos, pero no lo son todos, me atrevo a decir que son más los profesores e investigadores que con migajas han desarrollado temas de interés internacional. Pero bueno, tal vez te faltó conocer como se hace ciencia en el.extranjero para darte cuenta de contra que competimos y la razón de que todos buscan un posdoctorado en el extranjero para quedarse allá. Claramente no sabes de lo que hablas.

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    • Antonio, desde que el SNI fue concebido para compensar los bajos salarios de los investigadores ya hablamos de un problema estructural. Otro problema es que tenemos más de una década sin que se haya realizado un estudio serio sobre los logros y alcances del SNI. No sabemos dónde estamos parados y cada quien da su opinión. Parece ser que a los miembros del sistema no les interesa o no les conviene que se haga una radiografía a cuerpo completo del SNI. Podría no gustarles lo que descubran. Antes de que me digas que no se lo que hablo, yo hice estudios de doctorado en el extranjero y en países como Inglaterra se privilegia la cantidad de dinero que investigador ingresa a la universidad sobre el número de publicaciones. Eso hace que academia e industria trabajen juntos cosa que en México dicha colaboración es muy baja. Estoy de acuerdo con los puntos expresados en la carta. El SNI y los fideicomisos deben desaparecer y deberíamos tener mecanismos de apoyo más actualizados.

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  11. Buenas tardes, conozco a muchos miembros del SNI y conozco también el sistema que los rige, y tristemente puedo opinar que los miembros (muchos de ellos) del sistema no son más inteligentes, ni brillantes ni productivos que el más mediocre de los académicos del nivel superior. Su mediocridad consiste en haber “aprendido a navegar en el sistema con las reglas que el sistema mismo establece”, volviéndose productivos (esto es, publico n numero de artículos en determinado tiempo) sin importar que sus investigaciones, resultados o publicaciones no interesan a nadie o en el peor de los casos no resuelven ningún problema y por consecuencia la sociedad no recibe ningún beneficio de ellos.

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  12. Reflexión muy acertada.

    Es una piedrota, no solo para los del SNI, sino para todos los que tienen un sueldote y no están haciendo lo que deben de la mejor forma: crear y proponer soluciones los más acertadas posibles.
    Mi sueldo y trabajo paga sus artículos , pero no veo mucho impacto, sobre todo en estos tiempos que estamos viviendo. Urgen soluciones a los problemas graves del país, urgen mentes inteligentes, capaces, críticas y que estén en el lugar para crear conciencia (mínimo) o exigir.
    No todos podemos hacer ciencia, no todos podemos estar en esos bancos, algunos debemos ser los que trabajen en otras cosas para llevar a cabo la sinergia de la satisfacción de necesidades de todos.
    La profesora sólo está exigiendo que simplemente , ahora cuando más se necesita, “saquen la casta” y respondan comunidad académica para proponer soluciones inteligentes a los serios problemas que estamos pasando.

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  13. Si , en instituciones públicas es un privilegio , trabajar para las personas que han pagado tus estudios con sus impuestos, es un privilegio.

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  14. Desde la perspectiva de la autora, entendí que también falta pensamiento crítico.
    Y es evidente.

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  15. Ponciano

    Estimada Clara M.

    Tu carta solamente demuestra tu absoluta ignorancia del sistema científico Mexicano. Evidentemente hay que reconocer que el problema es sitémico, pero de eso a asumir que a cada uno de los miembros del SNI se les otorga dicho “privilegio” casi como un “regalo” es absolutamente ridículo. Para empezar, un artículo o presentación en una conferencia internacional, la más prestigiada que selecciones, te da cero puntos en una aplicación al SNI, en donde solamente toman en cuenta JCR’s. Si no sabes que es esto, investigalo. Por otro lado, en realidad el SNI, dependiendo del nivel, y de la institución de adscripción, puede representar un cierto porcentaje del salario de un investigador, pero no su principal fuente de ingresos. Aclarando, el SNI surgió como un incentivo y medio de retener a los investigadores más productivos en el país y evitar la fuga de cerebros. Cómo alguien que después de regresar al país después de muchos años, puedo decir que ciertamente no es un factor determinante en seguir en el país, pero si ayuda.
    Pensar que alguien que estudió preprimaria, primaria, secundaria, preaparatoria, licenciatura, maestría, doctorado, posdoctorado, no merece una retribución a su esfuerzo, la haya tenido fácil o difícil, es equivalente a pensar que un trabajador no merezca una retribución digna y coherente con su esfuerzo. Hay estudios que demuestran que en México tener un doctorado tiene las mismas probabilidades que sacarse la lotería. Con una diferencia muy marcada, obtener un doctorado no es cuestión de surte sino de constante esfuerzo. Ciertamente hay que cambiar cosas en el SNI y en el país, para empezar, el salario que merece un investigador no debería ser un sobresueldo sino parte integral de su salario base como lo es en otros paí?ses. La presión de producir más y más papers para no dejar de ser miembro del SNI, sino tener la tranquilidad de buscar el conocimiento perse de los fenómenos que nos rodean, ya sea para desarrollar ciencia aplicada o ciencia básica, sin la distracción de tener que producir constantemente un artículo, tendrían un efecto en la producción de resultados más trascendentes. Si Einstein hubiera estado en este predicamento nunca hubiera producido su teoría de la relatividad. A diferencia de un político, yo diría que un científico se gana una posición gracias a su esfuerzo y conocimiento. Poner este conocimiento para el desarrollo de ciencia que sirva para resolver los problemas más apremiantes de un país, no es solamente función de los científicos, sino también de las políticas que se dicten desde el poder dominante, ya sea económico y/o político. Una política nacional en ciencia y tecnología la hacemos todos, pero en ella infieren mucho los poderes políticos y económicos, y tiene que ver mucho con el proyecto de nación que se tenga, queremos ser desarrolladores de tecnología o compradores de la misma?

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  16. Raúl Ramirez

    Y si hubiera admitido que es un privilegiado y que su tesis es basura no habrias escrito esto?
    A mi me parece razonable su molestia. Al final estas tratando sentir culpable a tu colega por su posición en la vida y estás ofendiendo su trabajo. Y si admite que es un privilegiado y además un estupido habrías quedado satisfecha?
    Si tu fueras parte del SNI habrías escrito esto?
    Tu no querías dialogar con él sobre el estado del SNI y sus muchas fallas, lo que querías era vomitar un exceso de toxicidad que te consume. Quien sabe en qué otros aspectos de tu vida esa toxicidad está a punto del desborde. Por que nunca es una sola cosa.
    Pensé que habría más sustancia en este escrito compartido en un grupo de Facebook, pero solo me suena a envidia y retórica ideológica.

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  17. TiemposAciagos

    Es interesante que reflexionemos sobre el país que tenemos, porque es evidente que no está funcionando bien cuando las desigualdades son tan manifiestas y tan dolorosas. Pero me parece que esta explicación es maniquea porque no pone ese salario y estímulo de “privilegio” en el contexto general de nuestro país ¿Cuánto gana un político mexicano? ¿Cuánto pagamos a los partidos políticos? Sabemos que incluso más que en países ricos y en teoría estos sujetos elegidos por la sociedad son quienes tienen la posibilidad de la transformación de nuestra sociedad y de su modelo de desarrollo ¿son evaluados por su trabajo? No, que yo sepa ni en igualdad con otros trabajadores. Los políticos mexicanos escriben más notas de periódicos incluso libros que cualquier otro político de otro país ¿Alguno de esos textos es dictaminado por sus pares? Tampoco. Esos brillantes y modélicos personajes pocas veces acuden a quienes estudian y forman esa capa privilegiada de saberes que habitan en las instituciones públicas y privadas. Cuando lo hacen, no suele ser para escuchar o atender los que investigadores y profesores recomiendan o sugieren frente a un problema de la sociedad. Lo que estamos viviendo en una situación tremebunda es reflejo de eso y ¿cuál es su aportación? Politiquería y un debate cansino de acusaciones. En tiempos como éstos, menos ruido y más nueces se agradecerían. Si Clara, el sistema es privilegiado pero para que sea paritario necesitamos un modelo de desarrollo en el que participemos todos sin excepción para que los beneficios tengan ese mismo alcance. Y en serio me pregunto ¿no tenemos el suficiente conocimiento para diseñar un futuro para nuestra sociedad que sea diferente e incluyente? Yo espero que sí y muchos contribuímos a ello desde la trinchera que nos toca. Además si tu colega es un timo académico, es deshonesto no denunciarlo.

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    • Alejandro

      Acabas de comparar a los políticos mexicanos con los miembros del SNI, gracias por la defensa.

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      • Mario Ramírez

        Exacto. La defensa debe ser entre profesores de otras universidades y los de medio tiempo y asignatura. Incluso entre niveles educativos.

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  18. Roque González Galván

    De acuerdo, en esencia, con todo el artículo. Una simple aclaración (perdón si alguien ya la hizo en los comentarios): no todos los SNI cobran los 7000 y pico o más. Si no tienes tiempo completo, no cobras nada. No te quitan la “distinción” (sigues siendo miembro SNI), pero no cobras hasta tanto te consigas un puesto de tiempo completo. Y cuando lo consigas (cosa harto difícil), se te comienza a pagar desde ese momento: todo lo que no te pagaron porque eras profesor de asignatura, se perdió.

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  19. Julián C.

    Aunque me encuentro en la situación “no privilegiada-privilegiada” (un doctor que es técnico con SNI) debo estar en desacuerdo con muchos puntos, tal vez porque pertenezco al área de ciencias y no al de humanidades, y esto nos lleva a algo más que solo leer libros (lo cual en ningún momento quiero denostar). Primero ser miembro del SNI si es mérito, porque uno tiene que sortear muchas requisitos para tener un nivel, lo que podrías considera privilegio sería recibir el estímulo que si está sujeto a tener la dicha de encontrar una posición dentro de una institución pública o privada. Sin embargo, yo no lo llamo sobre-sueldo porque eso en principio significaría que el sueldo que recibe un investigador está más que bien pagado (mucho menos en mi caso como técnico).
    Aunque hay algo que si reconozco, ganar como candidato y un poco más se que nos pone por encima de la media nacional y eso la verdad me entristece, pero el problema a mi parecer es ver a los de arriba como el “enemigo privilegiado” si no la inequidad de los de abajo, y con esto me refiero a que no se trata de que uno deba de ganar menos (de hecho probablemente más) si no que también todos los que están abajo, empezando por el salario mínimo por ejemplo deberían al menos ser eso: ganar el salario mínimo para poder acceder a los servicios básicos y la canasta, pero ese salario mínimo jamás lo es. Es ridículo pensar que bajar los sueldos de gente que se ha esforzado a lo largo de una vida (tal vez no todos pero sería un error también generalizar que nadie realmente lo merece) si no debemos pensar como podemos hacer que todos ganen mejor… entonces no deberíamos ser privilegiados, pero por el hecho que cada persona debería recibir exactamente por aquello que hace y que produce.

    P.S. ah y claro que a pesar de la pandemia estamos preocupados por perder el SNI porque si nuestra producción no cubre los requisitos mínimos… adiós “sobresueldo”, así que aquí estamos arreglándonos en nuestras casas haciendo experimentación, simulación y todo cuanto sea posible para que la investigación no se detenga, a expensas de nuestros bolsillos.

    P.S.2 también la pandemia nos ha dejado en claro algo, hace falta mucha ciencia y educación, y también comparto contigo que necesitamos manifestarnos ante la sociedad mexicana en cuanto a lo que hacemos, cosa que ahora será más difícil cuando justo ahora se ha hecho del investigador un “privilegiado enemigo público”.

    Con afecto de un privilegiado.

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    • Si eres un privilegiado. Que no lo quieras reconocer es otra cosa. Yo también soy un privilegiado, entonces te hablo de privilegiado a privilegiado. El que creas que solo tú esfuerzo te ha llevado hasta donde estas dice mi ho denlo arrogante y egoísta que eres. Para que tú pudieras llegar a dónde estás hubo mucha gente que lo hizo posible y además hubo un elemento muy importante de suerte. Hay gente que no puede hacer un doctorado en el extranjero porque la mamá se les enferma y no la pueden abandonar a su suerte. Dos amigos y yo nos fuimos juntos al doctorado en Inglaterra pero ellos no tenían el nivel de inglés exigido. Tuvieron la suerte de que yo fuera su amigo y presentará el examen con ellos para que les soplará las respuestas. En cambio hubo una candidata a doctora que falseo sus resultados del examen de inglés. La descubrieron, le quitaron la beca y la regresaron a México Y así hay un montón de secretos oscuros que se nos olvidan y decimos que fue por nuestro propio esfuerzo. Actualmente yo estoy en una posición de privilegio muy distinta de la academia. Trabajo en una multinacional que me paga tan bien como a muchos doctores con SNI y sin tanto rollo. Hago home office y estoy dentro del 4 por ciento de la población con ingresos mensuales de más de 15,000 pesos. Hay otras rutas pero mis amigos doctores se aferran a seguir haciendo lo mismo.

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  20. Guiomar ML

    Estoy de acuerdo en parte con tu escrito. Considero que es un debate que no podemos seguir postergando.
    Parto de una premisa: mis privilegios deberían ser derechos para todos. Es cierto que ser investigadora, con plaza en una Universidad y SNI es un privelgio. No solo por el SNI. Tengo una seguridad laboral envidiable y una libertad de cátedra maravillosa y suelo hacer lo que me da la gana, mucho, pero lo que me da la gana. Por eso, la visión que te expongo está también sesgada, como la tuya, desde otro ángulo. Diría Ortega que esa el la forma de irse acercando a la verdad, si es que la verdad existe e alguna parte.
    Para mantener mi privilegio trabajo al menos 12 h diarias. No se lo que son fines de semana ni vacaciones. Como tengo familia esto afecta inmensamente en mi vida familiar. Pero si pierdo el SNI también repercutirá. Buena parte del dinero del SNI lo reinvierto en la misma investigación (no debería ser así, pero es). Como estoy en provincia no tengo grandes recursos y necesito pagar muchos servicios externos para poder publicar y mantenerme en el sistema. Afortunadamente, a la fecha no he pagado por publicar (va contra mi ética) pero creo que tendré que pasar por ese aro si me juego el SNI y lo tengo que ponderar con mis necesidades familiares.
    Los estudiantes y recién egrasados se quejan de que los investigadores nos aprovechamos de ustedes, no tenemos ética. Les hacemos trabajar como burros. Yo era una de esas. Una vez me enfrenté al coordinador de mi posgrado por eso. Ahora veo también otra realidad. De todos los artículos que he publicado el estudiante (aunque sea primer autor) no ha escrito una línea. Me va bien si me apoya a hacer las gráficas para el artículo y está más o menos al pendiente. Mi realidad, en la que vivo, es que mis estudiantes desaparacen el día que se graduan. No importa si les apoyé mientras se enfermaron o fueron madres (recuerda que como son becas no hay incapacidad de maternidad, otro tema, otra injusticia, otro debate). Tengo suerte si consigo que me de un archivo con sus resultados crudos. No hay forma de que hagan una bitácora (a pesar de que es obligatoria).
    ¿Tengo demasiadose estudiantes y no puedo atenderlos? A lo mejor: Entonces, ¿cuál es la solución? Dejar a varios sin el apoyo económico (vital en muchos casos) de las becas de posgrado.
    ¿No tengo sufientes recursos para investigar’ ¿Cuál es tu solución? Desde noviembre del año pasado tenían que salir los resultados de Fronteras de la Ciencia y seguimos esperando. Si pido apoyo a los estudiantes para comprar un reactivo o hacer un viaje, es ilegal y puedo perder mi trabajo. ¿Cuál es mi solución y la de muchos de nosotros? Pagarlo de nuestro bolsillo.
    En fin, el sistema SNI es aberrado e insuficiente. Probablemente obsoleto. Estaba pensado para una realidad de hace 40 años. Seguramente hay que cambiarlo.En eso estamos de acuerdo. Pero para hacerlo debemos mirar las distintas realidades de una forma asertiva (como hacemos en la ciencia), mirando también desde el lugar del otro (como hacen muchas veces las ciencias sociales).
    Derramar bilis es un desahogo amargo que no nos permite mirar al futuro, es solo un punto más para una deunión que nos lasitma a todos los implicados.
    Para hacer ciencia en México necestiamos contar con todas las voces, escuchar y, seguramente ceder un poco cada uno de uno nosotros. Pero si pensamos en un futuro común, en un bien común que es neceario para todos y todas, lo lograremos.

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  21. Si dedicaras a investigar el tiempo que dedicas a andar en grillas, envidias y resentimiento, probablemente también tendrías el “privilegio” de recibir un reconocimiento por tu labor sobresaliente.
    Privilegio es recibir una beca por el simple hecho de existir, no tener la presión de publicar en Q1 para mantener el estímulo que muchas veces compensa sueldos miserables.

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    • Comentario muy pobre y desafortunado para un supuesto investigador del SNI (asumo que lo eres. He visto comentarios similares de gente que pertenece al SNI). La permanencia o desaparición del sni es algo que debe ser debatido. He comentado en otros lados que parece ser que el último estudio sobre la situación del sni se realizó hace más de una década. Estamos dando palos de ciego. Ahora bien, si dejamos que un un estudiante de doctorado realice un nuevo estudio, nos vamos a tardar por lo menos 4 años en lo que agota su beca. Yo estoy por tomar medidas más drásticas. Desaparecerlo e ir construyendo algo nuevo. Tu te puedes ir al extranjero. Nadie te va a extrañar. La neta no se que hagas ni para que sirve o porque pudiera ser importante. Ese es uno de los grandes fallos del sni la desconexión entre la comunidad científica y el resto de la sociedad. Las cosas deben cambiar aunque nadie sabe cómo y el que los miembros del sni luchen con garras y dientes por mantener sus privilegios no ayuda. Te comento esto desde una posición de privilegio. Tengo doctorado en el extranjero, tengo un postdoctorado en el extranjero y ahora trabajo para una multinacional tecnológica del tipo de las que hay en Sillicon Valley. Entonces envidia no te tengo porque en muchos sentidos me va mejor que a ti. Pero conozco el mundillo científico desde adentro y creo que algo debe hacerse.

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  22. Considero hace falta esa difusion de avances que han logrado los pertenecientes al SNI en todos estos años.. Como lo fue en esta temporada de la pandemia me toco ver como grupo de investigadores trataban de vender a ciertas dependencias de gobierno soluciones de respiradores artificiales..

    Cuando creo es ahi donde debe lucir el fruto de todas aquellas gentes especializandose en areas de tecnologia y ciencia.. Entonces como es que estamos funcionando como comunidad que dice ser cientifica, en que momento se logra ver el fruto, acaso es solo por tener un pago para subsistir economicamente?

    Tal vez sea cuestion de cultura, de actitud y no solo de tecnica y/o concimiento adquirido..

    Suerte en este camino de la tecnologia..

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  23. Muchas gracias. ¿Me puedes recordar por favor dónde se publicó el dato de 33,165 miembros del SNI? Yo lo tenía pero no lo encuentro.

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  24. Alberto Rojas

    Vaya artículo…
    Me parece una crítica muy poco justificada o limitada. Ya que el verdadero problema no es ser investigador y pertenecer al SNI, y tener los beneficios que conlleva.
    En realidad es culpa de CONACyT, ellos son los que ponen la lista de requisitos y hay gente que se dedica a evaluarlos. En teoría ellos leen los artículos o la productividad de cada participante y por lo que sé, el comité que revisa se consideran expertos en el tema.
    En ese caso es como si fueras a tramitar cualquier cosa o cualquier beneficio social. Vas, presentas los requisitos que solicitan y al final alguien decide si se otorga o no. Lo correcto es cumplir con los requisitos y cumplirlo bien. Pero si existe alguna irregularidad o un trabajo mal hecho es el CONACyT que debería detectar eso, artículos sin sentido, gastos innecesarios, compañerismo, y muchas otras irregularidades en la academia.
    Entonces no es culpa de los investigadores, su trabajo es poner palomitas en una lista. Los que no revisan bien u otorgan el nombramiento solo por las palomitas, vergonzoso.

    Otro punto es que la ciencia no está para resolver o responder la la sociedad. Probablemente duela, pero en su naturaleza, la ciencia es egoísta. Tal vez dependa del área, cómo se menciona que las áreas sociales deberían responder a la sociedad, sí. Pero las ciencias exactas responder a la sociedad, no.

    Es un problema muy claro y grave. Pero él único que puede hacer algo es el CONACyT, deberían ser verdaderos jueces para que no se despilfarre el dinero. No es culpa de los investigadores o que tienen muchos privilegios, no hay que ser egoísta o envidioso.

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  25. El análisis de clara, no menciona que los que deben de governar a un país son la gente más preparada osea los SNI, no aquellos que se gradúan después de abandonar sus estudios y lo hacen con méritos cuestionables esclusivamente para poder ser candidatos, o que tienen estudios en escuelas de ricos o en el extranjero y están fuera de la realidad. Son ellos los que estudian en México y provienen de familias pobres y que conocen la realidad los que tienen las soluciones, han mostrado su trabajo y disciplina con los años de estudio. sin embargo cuando se buscan candidatos para puestos políticos siempre pertenecen a las mismas familias, los apellidos de los políticos siempre son los mismos hijos padres abuelos primos que se van heredando el poder.

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