por Sergio J. Castro Becerra *

En septiembre del 2007, el Instituto Municipal de Investigación y Planeación de Ensenada recibió de académicos de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California un estudio titulado “Atlas de riesgo y peligros naturales, segunda etapa”. El trabajo costó 250 mil pesos al erario del ayuntamiento de Ensenada.

Lo interesante es que con fecha 19 de octubre de 2007 se reportó que el estudio es una transcripción textual de la tesis de licenciatura “Modelo de riesgo por inundación en la mancha urbana de Ensenada, B.C.”, presentada por Bruno Matteotti Sánchez, en esa misma facultad de la UABC, para obtener el título de oceanólogo. La tesis fue dirigida por Alejandro García Gastélum, uno de los académicos de la UABC que trabajó en el “Atlas de riesgo y peligros naturales”. Matteotti Sánchez no recibió crédito alguno en el trabajo que se entregó al IMIP, ni honorarios o regalías. Cuando se le cuestionó a García sobre el plagio, contestó que Matteotti no era el dueño de texto alguno porque se le invitó a que formara parte de una investigación universitaria de la cual salió la tesis, por lo que la UABC era la dueña de los derechos de autor.

Por otro lado, en una disculpa por escrito que la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad Autónoma de Nuevo León extendió a quien esto escribe por el plagio sufrido a su trabajo de titulación, perpetrado por dos ex estudiantes de posgrado de esa facultad, quienes fueron asesorados en sus respectivas tesis por la misma persona, Leopoldo R. Villarreal Jiménez, se resalta que los directivos se apresuraron a disculpar a Villarreal y a otros co-asesores y sinodales que compartieron los plagiadores.

Hay contradicción en ambas apreciaciones: el investigador de la UABC indica que el contenido de la tesis es propiedad de la institución en la cual se desarrolló el trabajo, y por lo tanto el autor de la tesis no merece crédito alguno (ni remuneración), aunque la tesis lleve su nombre. Por otro lado, los directivos de la UANL indican que el contenido de la tesis es responsabilidad única de los autores, a pesar de haber desarrollado la tesis bajo la asesoría de sus académicos, y a pesar también de que el logotipo de esa universidad es lo primero que se observa en la portada de la tesis.

Un alfarero aprendiendo. (Foto tomada de aquí.)
Un alfarero aprendiendo. (Foto tomada de aquí.)

Cada universidad define en sus lineamientos la función del asesor o director de tesis. En la UNAM son los siguientes (para licenciatura):

— Asesorar al alumno en la elección de temas, orientaciones o especialidades de su área, así como en la opción de titulación que le sea más conveniente;

— Asesorar, supervisar y orientar el trabajo académico de titulación del estudiante, y

— Ser parte del jurado u otro grupo evaluador.

En la mayoría de los casos, los directores de tesis reciben retribución económica como recompensa por la tesis dirigida, ya sea por la misma institución en la que se labora, por entidades externa como Conacyt, o por ambas. La recompensa económica por la tesis les llega a los directores mucho más rápido que a los mismos autores de la tesis. Por ejemplo, para la incorporación y permanencia en el sistema de investigadores nacionales de Conacyt, dirigir tesis es un referente que se utiliza como criterio de evaluación.

Pero cuando hay que rendir cuentas por faltas o por negligencia de los asesores de tesis ha quedado evidenciado que los directores de las instituciones de educación superior protegen y defienden a su personal, no se les investiga y se busca justificar la falta. O se opta por el silencio institucional. Esto es muy lamentable, ya que tales hechos merman la calidad de la educación que se ofrece en esas instituciones. Los casos de la UABC y de la UANL no son los únicos recientes. El caso de Boris Berenzon en la UNAM es otro, cuya asesora de tesis era la directora de la facultad en la que laboraba, por lo que se sospecha solapamiento.

El más reciente suceso de plagio que involucra a un investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo es por demás interesante, porque él es el director de tesis tanto de la victima de plagio como de la persona que cometió el plagio: el director de ambas tesis es Francisco Javier Dosil Mancilla.

Para la agradable sorpresa de este autor, la UMSNH apoyó a su egresada, defendió el conocimiento generado bajo sus auspicios, y de manera institucional se comunicó con la universidad de egreso de la plagiadora en Colombia. (El caso del plagio en la UMSNH está documentado en www.plagios.info.) La acusada de cometer plagio para lograr el título de licenciatura en la Universidad Industrial de Santander en Colombia fue aceptada posteriormente en un programa de maestría de la UMSNH, y recibió beca de Conacyt. Se puede deducir que la asesorada de Dosil fue apoyada por éste para todo el trámite de aceptación en la misma universidad en la que Dosil ejerce su profesión.

Las acciones que la UMSNH tomó para defender su integridad académica son las correctas. Una vez enterada del plagio por parte de la víctima, y acreditarlo internamente como tal, decidió contratar a peritos externos. Cuando se recibió el veredicto de los peritos, el cual valida la existencia de plagio, la UMSNH decidió expulsar a la plagiadora del programa de maestría, reportarla ante Conacyt y ante el Instituto Nacional de Migración. Estas consecuencias son muy duras pero justas.Sin embargo, a la fecha nada se ha dicho si hay consecuencias o no para el director de la tesis. En la opinión de quien esto escribe, el director de la tesis es tan responsable del plagio, si no que más, como la misma plagiadora.

Por simple lógica, es imposible que el director de la tesis no se haya dado por enterado del plagio. El título de la tesis plagiada es Diagnóstico del proceso de enseñanza-aprendizaje de la historia en las escuelas secundarias generales de la ciudad de Morelia: Una aproximación a los aprendizajes de los alumnos”. Compare usted el título de la tesis plagiadora: Diagnóstico del proceso de enseñanza-aprendizaje de la historia de la unidad técnico educativa Francisco José de Caldas de la ciudad de Arauca: Una aproximación a los aprendizajes de los alumnos”. Al leer ambas tesis se aprecia que la versión de Colombia localizó en su entorno el estudio. Los números y las estadísticas sí corresponden a Colombia, pero todo el marco es idéntico a la tesis original de la UMSNH.

En una carta que el director de ambas tesis envió a la Universidad Industrial de Santander, Dosil refleja su pensar y, al igual que en los casos de la UABC y UANL, intenta justificar la falta o la negligencia de su parte. En la carta, Dosil resalta la aportación de la tesis de la egresada de esa institución a Colombia y minimiza el plagio a simples faltas de citas.

Los casos de plagios a tesis y otros trabajos de titulación son cada vez más frecuentes en México. Ya es necesario que las universidades se unan para establecer políticas de comunicación entre ellas, y de procedimientos a seguir para defender la propiedad intelectual generada en sus respectivas aulas, así como la integridad de los grados que otorgan. Y también debe considerarse la rendición de cuentas de los asesores de tesis. La ANUIES sería una excelente institución para que a través de ella se genere esta discusión.

6 Comments

  1. Según la Ley Federal de Derechos de Autor vigente en México, los derechos patrimoniales (esto es la explotación económica) pertenecen a la institución que patrocina la investigación que fundamenta un texto (a menos que en el contrato colectivo de trabajo se establezca otro criterio), pero los derechos morales del autor (entre otras características) son irrenunciables, esto es, el derecho a ser mencionado públicamente como autor…

    Me gusta

  2. Estimado maestro Reséndiz, todos los casos de plagio expuestos son graves y merecen ser atendidos con seriedad por la comunicada académica. El que sufrió Usted resalta por que no fueron estudiantes, egresados o asesores quienes participaron en el robo a su trabajo intelectual, sino que fueron autoridades universitarias de primer nivel, entre ellas el rector de ese entonces. Y lo más delicado es que lo hicieron a nombre de la UABC.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s