¿Laicismo periférico o concordato virtual?

por Marco Ornelas *

La consagración que hiciera el gobernador de Chihuahua, en acto público y oficial, de sí mismo y de sus acciones de gobierno, al sagrado corazón de Jesús y al inmaculado corazón de María, frente a la jerarquía católica de Chihuahua, el presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, el presidente municipal de la ciudad y el rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua, cuando menos debería leerse como un indicador claro de que en México las cosas han cambiado y no necesariamente para bien. (Dos notas del caso pueden consultarse aquí y aquí).

El gobernador católico.

El gobernador católico.

Que lo sucedido el pasado mes de abril rompe esquemas de análisis utilizados hasta hace poco, ni duda cabe. En abono de un muy necesario análisis alternativo, que no de otro arrebato de indignación, hablan las siguientes consideraciones:

1. La laicidad de las políticas públicas, al menos las que acompañaron al desarrollo estabilizador y al PRI-gobierno hasta los años ochenta del siglo pasado, fue replanteada severamente con las reformas constitucionales salinistas en materia religiosa de 1992.

2. Aunque algunos miembros del PRI han denunciado el alineamiento del gobernador César Duarte con el catolicismo chihuahuense —contrario al espíritu y la letra de las leyes vigentes y a los principios del partido donde dice militar (consúltese, por ejemplo, la opinión de Rodolfo Echeverría Ruiz en El Universal)— al PRI no puede acusársele de dar bandazos en materia religiosa. Muy por el contrario, el cambio de políticas públicas en la materia ha sido extraordinariamente consistente.

Sin importar si el gallo viste de azul o de rojo, en materia religiosa no han faltado las visitas al sumo pontífice para refrendar una especie de concordato virtual. Tampoco debe olvidarse que en el sexenio pasado, el PRI de Beatriz Paredes empujó activamente la política de Provida, de la jerarquía eclesiástica —no sólo la católica— y de algunos gobiernos panistas, de penalizar el aborto en 16 estados del país… incluido Querétaro, cuya modificación acaba de ser invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (la nota puede consultarse aquí), en respuesta a la despenalización decidida en la ciudad de México en abril de 2007.

3. La denuncia interpuesta por Javier Corral, senador panista por Chihuahua, ante la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, con ser valiente y atípica en el contexto panista (la denuncia puede consultarse aquí), no deja de estar contaminada por una clara intencionalidad electoral: el 7 de julio próximo se llevarán a cabo las elecciones de 33 diputados locales y 67 ayuntamientos en Chihuahua.

4. En el México del cambio, los gobernantes podrán llevar al punto de la ilegalidad su política de allegarse votos con ayuda de la iglesia mayoritaria, sobre todo cuando la comisión sancionadora prevista por la ley es dependiente del poder ejecutivo federal (¡qué falta hace un Ombudsman en materia de diversidad religiosa!) y cuando el presunto transgresor pertenece al mismo partido del presidente de la república.

5. La cohabitación gubernamental neoconservadora se ha establecido no sólo a costa de la tradición cardenista y popular —ningún político quiere hablar ya de ella por considerarla políticamente incorrecta—, sino sobre todo contra la más auténtica tradición del liberalismo antioligárquico y anticatólico mexicano, fundado en la libertad de culto y en la separación iglesia-estado. Hoy están presentes todos los elementos de la contraofensiva católica de finales del XIX contra este liberalismo radical: redes de escuelas católicas, prensa católica (consúltese el reporte electrónico del evento proporcionado por la página web de la arquidiócesis de Chihuahua), alianzas políticas como las del acto multitudinario en el gimnasio universitario de Chihuahua y hasta un concordato bajo la mesa que la generación liberal del siglo XIX le había ahorrado al país.

¿Qué diría Jesús Reyes Heroles padre, ideólogo liberal de la transición mexicana, de que el cambio político desatado por él dejó al país con un estado maltrecho, y de que en materia religiosa la mutación alcanzó apenas para un laicismo periférico o concordato virtual?

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