Habilidades lectoras en la era digital

por Alejandro Herrera Dublán *

El proceso de conocer comienza con lo próximo y sólo después aborda lo lejano. En términos de temporalidad, la construcción de realidades personales y colectivas se concentra primero en los elementos cotidianos, es decir, en el presente; secundariamente ese conocimiento irá abarcando el pasado, llegando en términos de significatividad hasta donde las condiciones materiales de la sociedad lo demanden.

Por lo anterior, el cómo o a través de qué medios construimos nuestro conocimiento sobre el presente condiciona el proceso de incorporación de saberes sobre el pasado. La interpretación de los sucesos con que tejemos nuestras realidades depende de los medios de información al alcance y estos comparten la historicidad de las sociedades en que se gestan.

Fotograma de "Acorazado Potemkin", de Sergei Eisenstein (1925)

Fotograma de “Acorazado Potemkin”, de Sergei Eisenstein (1925)

Los procesos cognitivos de las nuevas generaciones están condicionados, de manera avasallante, por los medios de información digital, particularmente por los de tipo audiovisual. Esta es una condición material de nuestra sociedad y contra ella el empecinamiento en privilegiar el medio escrito en la enseñanza de la historia parece una pretensión ideológica que no podrá mantenerse en pie por mucho tiempo.

La presente argumentación no presupone mayores cualidades ni calidad de los medios audiovisuales que, con agrado, son consumidos por un público global; al contrario, tiene a la vista el impacto degradante que sobre su conciencia histórica generan, por ejemplo, las películas estadounidenses de superhéroes. También tiene en cuenta la factibilidad de contrarrestar exitosamente tal impacto, y aún vitalizar el proceso de conocimiento histórico con fuentes del mismo tipo pero comprometidas con la construcción de saberes benéficos para la mayoría.

El desarrollo histórico de las técnicas y métodos de lectura y escritura antecedió y prefiguró el predominio mediático audiovisual de hoy. Saber leer y escribir, por tanto, implica habilidades adaptables para manejar la información digital. Ocurre sin embargo que son los medios —particularmente los electrónicos— quienes nos manejan ¿Acaso porque no concebimos que puedan leerse, dado que no caemos en cuenta que el desarrollo productivo ya puso a nuestro alcance las herramientas para hacerlo mediante la elaboración, resumen, edición y difusión de información audiovisual?

Permítanse, para sustentar lo dicho arriba, sugerir las siguientes analogías: extraer una cuadro o fotograma de un video es como subrayar un párrafo; dividir la información sonora de la visual de una película es como identificar, por separado en un texto, las razones y las emociones de un argumento; editar secuencias es semejante a resumir capítulos de un libro; planear, elaborar y subir un tutorial a YouTube es como realizar y publicar un trabajo de investigación; incrustar subtítulos o comentarios en una fuente de información audiovisual es semejante a glosar, al margen de la hoja de un escrito, los presupuestos de su autor…

En la medida en que esté a nuestro alcance, sería bueno enseñar y ser enseñados por los alumnos —y eso es posible— a manejar los medios audiovisuales de información, partiendo de las habilidades lectoras que apreciamos. Conózcanse y utilícense las herramientas apropiadas: del Vegas Pro al Audacity, del Media Subtitler al VLC, del Xilisoft DVD Ripper al Convert XtoDVD y del YouTube al Vimeo. Combatamos el monopolio de Bill Gates con el Movie Maker y a los poderes fácticos con sus propias armas.

* Maestro de secundaria y pasante de la licenciatura en historia, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

3 Respuestas a “Habilidades lectoras en la era digital

  1. Buenos días profe Alejandro:
    Lo felicito porque de manera acertada establece la relación entre el saber utilizar las herramientas que poseen programas informáticos con habilidades de la lecto-escitura, -en lo personal no lo había visualizado de esa manera-.
    Pero quiero detenerme en un punto específico que tendría relación con las otras analogías que menciona: el de incrustar subtítulos o comentarios en una fuente de información audiovisual. En ese instante se detiene todo por el hecho de que la gran mayoría de los alumnos -y hablo en mi contexto laboral-, esos subtítulos o comentarios son escritos con errores ortográficos al momento de utilizar el teclado, muchos olvidan el uso del comando copiar y pegar cuando la información se encuentra en una página de internet.
    Si los cometen al estar copiando directamente de una fuente bibliográfica, imagínese los que surgen cuando uilizan las palabras escritas para externar sus propios pensamientos.
    ¿Y de dónde deriva lo anterior? Del hecho de que los muchachos no saben leer y mucho menos han aprendido a escribir correctamente. Por ejemplo, mis estudiantes prefieren ir a ver películas al cine dobladas al español porque les da flojera leer los subtítulos cuando el audio es en inglés, Entonces,¿cómo podrá un joven estudiante editar un video, por ejemplo de la paz porfiriana; utilizando imágenes con subtítulos o comentarios,si dicho video lleva por título “La pas porgiriana”, porque así lo “leyó” y por lógica así lo escribió? ¿Tendrá entonces la capacidad de comprender la información que encuentre con respecto al tema en cuestión?…
    Le agradezco sobremanera compartir otros programas con los cuales se puedan llevar a cabo acciones que hasta este momento solo realizaba con Movie Maker. Voy a conocerlos y aprender a utilizarlos, y en consecuencia; enseñárselos a mis muchach@s.
    Saludos

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  2. En efecto Carmen, los errores ortográficos tal y como los describe ocurren también en mi entorno. Estamos, creo yo, en un limbo en el que no se aprende a leer ni a escribir bien y se leen materiales audiovisuales sólo superficialmente.
    Para mí es preferible dirigir el aprendizaje de los chavos hacia procesos del pensamiento analíticos que enfrascarme en la titánica tarea de corregir su ortografía. Creo que debemos disociar estas tareas en la medida de lo posible. Por algo García Márquez se expresó como lo hizo respecto de la ortografía.
    ¿Se puede pensar críticamente sin escribir adecuadamente? ¿No será que nuestra cultura escrita está agonizando? ¿no será que existen además de la transimisón oral y la propia escrita otras formas de asimilar la realidad? ¿quizá la apuesta por enseñar a leer medios audiovisuales es utópica dada la situación de nuestra población estudiantil?
    Lo cierto es que más vale empeñarse en combatir lo que vemos mal con todo lo que tengamos a nuestro alcance.
    Saludos

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    • Quizá ahora estaríamos en la disyuntiva de continuar con la enseñanza del lenguaje verbal o de iniciar de forma seria la “alfabetización” visual. Porque lo único cierto es que a las nuevas generaciones les es cada vez más difícil leer textos escritos, pero tampoco hemos sido educados para la comprensión de las imágenes. Y aunque muchos recurran al viejo adagio que dice “que una imagen vale más que mil palabras”, tengo la experiencia, como profesora intenta enseñar comunicación visual en mi universidad, que hay una estrecha comprensión de los mensajes visuales.

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