Historia en marcha

por Georgina Rodríguez Palacios *

1.

Quienes quieran escribir la historia de lo que pasó en Atenco en 2006, incluso desde la perspectiva oficial, tendrán que considerar ahora el reconocimiento explícito por parte del estado de las violaciones a los derechos humanos de que fueron objeto al menos once mujeres (según su testimonio, fueron muchas más) en mayo de ese año. Algo se ha ganado. La narración de los hechos, de haberse basado sólo en los reportes de los principales medios de comunicación masiva y las declaraciones de las autoridades estatales en aquellos días, habría registrado que las fuerzas del estado impusieron el orden o, como declaró el entonces gobernador Peña Nieto —según recordó el pasado jueves Stephanie Brewer, del Centro Prodh—, “que las mujeres probablemente habían inventado las violaciones, siguiendo consejos de supuestos manuales de grupos radicales”.

Ya la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en 2009, había establecido que “el estado —a través de agentes de diversas corporaciones policiales y otros servidores públicos— ejerció su facultad de fuerza pública de una manera gravemente violatoria de garantías individuales”. Ahora, la representación del gobierno de México en la primera audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha declarado que “el estado mexicano desea […] reconocer la comisión de violaciones a sus derechos humanos, que ameritan una reparación integral, así como ofrecer una disculpa pública, con motivo del exceso en las funciones por parte de miembros de las fuerzas del orden en los hechos que tuvieron lugar los días 3 y 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco, estado de México” (la audiencia puede verse aquí).

Las mujeres de Atenco, según el proyecto "Miradas sostenidas".

Las mujeres de Atenco, según el proyecto “Mirada sostenida”, de Liliana Zaragoza.

No se puede pasar por alto que las cosas han cambiado y que la exigencia de la verdad por parte de las demandantes ante la CIDH ha servido para algo. Ya nadie, nunca, podrá sugerir que la tortura sexual a la que se vieron sometidas las mujeres, así como las violaciones a sus derechos dentro del Penal de Santiaguito, fueron “un invento”. Más aún, el gobierno actual de Peña Nieto, en nombre del estado, ha reconocido lo que él personalmente había negado. Esto no es suficiente, claro, y ellas no se detienen: frente a la oferta de solución amistosa, las víctimas han contestado de forma contundente: “Reiteramos que el Estado tuvo oportunidad desde el 2006 de mostrar voluntad política para investigar y sancionar las violaciones alegadas; […] esta Comisión encontrará que por la extrema gravedad de las violaciones sufridas, y por la postura del estado, este caso no es susceptible de resolverse por la vía amistosa.”

2.

Quienes están haciendo historia, presentando su caso ante la CIDH, no dieron por terminado el litigio el 14 de marzo de 2013 porque el daño no ha sido reparado. Exigen verdad y justicia y ninguna de las dos ha querido proporcionar el estado, a decir de Italia Méndez (víctima de las violaciones que proporcionó testimonio en la primera audiencia): “[El estado mexicano] sigue difundiendo información falsa sobre lo ocurrido en Atenco […] su postura es que ya ha proporcionado acceso a la justicia, cuando en los hechos el caso ha quedado impune […] No ha habido un proceso de justicia para nosotras las mujeres; la muerte de  Javier Cortés Santiago y [de] Alexis Benhumea es totalmente impune en México.”

Si ya el reconocimiento de que hubo violaciones a las garantías individuales es un avance, lo cierto es que el estado sigue argumentando que la violencia y las violaciones provocadas por los agentes de los distintos niveles de gobierno “no se debieron a una estrategia estatal ni obedecieron a órdenes explícitas” (representación del gobierno en la audiencia). En voz del propio Peña Nieto, cuando era candidato a la presidencia seis años después de los hechos, se trató de un operativo “para restablecer el orden y la paz […] en el tema, lamentablemente, hubo incidentes que fueron debidamente sancionados, y los responsables de los hechos fueron consignados ante el Poder Judicial”.

Lo cierto es que, según afirmó Miguel Ángel Contreras, procurador del estado de México, se consignó a 29 policías de la Agencia de Seguridad Estatal, de los cuales se sancionó a tres (uno ya fallecido), se amonestó administrativamente a nueve agentes del Ministerio Público, y se abrieron averiguaciones en contra de quince médicos legistas a quienes aún no se les impone sanción alguna. “El actual enjuiciamiento de dos policías, dos, de un operativo de 2 500, no configura el acceso a la justicia —sostuvo el jueves Stephanie Brewer—,  pero lo que sí demuestra es que desde el principio era posible, mediante diligencias básicas, identificar responsables. Sin embargo, esto no ocurrió sino hasta más de seis años después, y en el marco de diversas campañas para presionar al estado para avanzar en la investigación, y debido fundamentalmente a la lucha incansable de las 11 mujeres peticionarias.”

El estado pretende hacer ver los hechos como aislados, causados por individuos, a quienes ya se ha sancionado. Cuesta mucho conseguir que se haga justicia en México. Demostrar que el estado en su conjunto (agentes de los tres niveles, de los tres partidos políticos) ha violado los derechos humanos es el objetivo de las denunciantes en la CIDH: “Espero que se escuche con atención la voz de las víctimas —insistió Italia en la audiencia—, que se tome con seriedad, porque el estado en repetidas ocasiones nos ha demostrado que nuestra palabra no vale, que nuestro testimonio no tiene fuerza y lo que nos ocurrió queda impune. Yo quiero justicia para mí y para mis compañeras. No quiero que esto que pasó en Atenco y en Texcoco en 2006 vuelva a ocurrir.” El daño sigue, el litigio está en marcha, la historia está abierta…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s