por Halina Gutiérrez Mariscal *

Desde los inicios mismos de la institucionalización de la vida política del país, en los albores del siglo XX, los reclamos ciudadanos en torno de cuestiones electorales han sido por demás frecuentes. El año mismo del surgimiento del Partido Nacional Revolucionario (1929) fue escenario de una de las primeras acusaciones de fraude electoral de la historia contemporánea. A ésta se sucedieron otras, como las de 1940, 1952, 1988, por mencionar sólo algunas.

En tiempos recientes, las quejas ciudadanas acerca de las elecciones han estado lejos de desaparecer. Dada la complejidad de los procedimientos y actores involucrados en los comicios, un conjunto de formas de protesta se ha venido a sumar a los métodos de crítica ya existentes. El retiro de propaganda política, la amplia difusión de mentiras dichas a los ciudadanos, la exposición de actos de corrupción de los candidatos, la anulación del voto, así como las protestas multitudinarias son sólo algunos ejemplos de una larga y creciente lista.

Recientemente, la aparición de las redes sociales ha supuesto todo un reto para los políticos en campaña. Si bien dichas redes son un medio ágil de transmisión de mensajes propagandísticos también son un vehículo para la libre expresión de las ideas. Un ejemplo ya histórico de ello fue lo que ocurrió cuando a través de las redes sociales surgió, en plena campaña electoral rumbo a los comicios federales de 2012, el movimiento YoSoy#132.

Este año, el 7 de julio para ser precisos, catorce estados de la república celebrarán elecciones para renovar diputaciones, alcaldías y en algunos casos gubernaturas. La ciudad de Xalapa ha llamado la atención de medios de comunicación nacionales e internacionales y ha inundado las redes sociales por una inusual cuestión. Un gato ha sido postulado para la alcaldía de esa ciudad. Podría parecer poco serio e incluso intrascendente citar el asunto. Sin embargo, el revuelo que el Candigato Morris (como se le llama) y la cantidad de seguidores que ha conseguido en las redes sociales va más allá una inocente broma (he aquí su perfil de Facebook). Hace ya unos días, el semanario Proceso publicó una nota al respecto subrayando el ácido ingenio con que la campaña de Morris se ha mofado de los candidatos reales (aquí la nota).

El sonado susodicho
El sonado susodicho

El gato, que al parecer cuenta con la simpatía de más ciudadanos que cualquiera de los candidatos postulados para esos comicios, ha comenzado a preocupar a las autoridades electorales de la zona. El pasado 9 de junio el Instituto Electoral Veracruzano conminó a la ciudadanía a no desperdiciar sus votos en el popular felino (aquí la información). Aparentemente, la idea ha resultado atractiva y comienza a servir de modelo para otros comicios y lugares. Hace sólo dos días, el 10 de junio, otro candidato animal apareció para la alcaldía de Ciudad Juárez, aunque esta vez se trata de un burro (como se señala en esta otra nota). Es de esperarse que otros candidatos animales sigan surgiendo.

Dejando de lado las bromas a las que el asunto se ha prestado, estas inusuales “candidaturas” transmiten un claro mensaje de desencanto y hartazgo por parte de los ciudadanos hacia la clase política nacional. Como una nueva e ingeniosa manera de rechazo frontal a los políticos tradicionales, estas candidaturas son una llamada más de atención para quienes gobiernan y aspiran a ser representantes públicos. Sería prudente que aquellos que ocupen cargos de representación se pregunten con toda seriedad qué tanto en realidad representarán los intereses de la ciudadanía. Resulta claro, en todo caso, que para una buena parte de los ciudadanos dicha representación no existe.

Como en otros momentos de la historia contemporánea, los ciudadanos se están valiendo de los medios a su alcance para reputar la calidad de sus representantes. Falta poco menos de un mes para el día de las elecciones y todo puede ocurrir. Con todo, no sorprendería que una nutrida cantidad de ciudadanos llevase la “broma” hasta sus últimas consecuencias y que el Candigato Morris termine por obtener una buena cantidad de votos.

1 Comment

  1. La falta de compromiso de la clase política mexicana y los abusos a la ciudadanía han creado este clima de mofa, bien dice el dicho “de broma en broma la verdad se asoma”. Vale la pena tomar en cuenta el sentir de la ciudadanía y no sólo de instituciones que al final legitiman fraudes y corrupción.

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